viernes, 27 de marzo de 2015

El aula activa y amigable



“La mejor forma de aprender, es aprender junto a los estudiantes”
Nancy Atwell

Por: Erno Velásquez

El aula de clases de cualquier nivel educativo, aunque este representada físicamente en cuatro paredes, necesariamente no debe ser un recinto donde el educando sea un sujeto que interactué en pocas ocasiones con los elementos didácticos, el conocimiento impartido, y especialmente el docente que facilita el aprendizaje, es decir, en la mayoría de los casos el estudiante permanece sentado y cayado sin moverse para evitar cualquier llamado de atención por parte del educador.

Todo este proceso educativo debe ser al contrario de la descripción del párrafo anterior; el docente debe incentivar la participación activa dentro de aula mediante estrategias y actividades divertidas, adaptadas y significativas al grado o año educativo que imparte, el salón y el docente en muchas ocasiones; es y debe mantener esa filosofía de ver a la escuela como su segundo hogar y hasta su segundo padre o madre ya que nuestro rol lo exige y nos compromete cada día a ser más empáticos y brindarles a nuestros educandos la posibilidad de la permanencia de los estudiantes en la escuela sea un momento divertido y diferente.

La ambientación del aula; incluyendo el color como están pintadas las paredes influye en la conducta diaria del estudiante en el salón de clases, este ambiente pedagógico no debe ser sólo requisito para visualizar los planes, proyectos y programas del ente rectos de educación, al contrario sus paredes se deben convertir en una sala de exposición de las diferentes actividades de las áreas del conocimiento donde los estudiantes visualicen sus trabajos. Y hasta podemos ir más allá de la dinámica educativa en el aula, que está se convierta en un laboratorio de aprendizaje donde el interés sea el motor de investigar el mundo que rodea al estudiante, de ese contexto social que interviene como factor principal en la formación del individuo, donde igualmente la exploración y la imaginación no se limiten al pizarrón como único recurso para presentar los contenidos de estudio.
El fomentar el dialogo bidireccional entre el docente y los estudiantes y otros actores del proceso educativo, mediante técnicas grupales utilizando estrategias como lluvia de ideas, socialización del tema, diálogos, entre otras para activar las relaciones interpersonales en el aula y entender que este proceso de enseñanza es horizontal donde los alumnos aprenden de docente y viceversa.

El hecho educativo se debe convertir en algo agradable para los estudiantes y su docente de manera que el intercambio de conocimiento involucre sus experiencias y emociones sean aprovechados, por eso el convivir, valorar y reflexionar en los distintos espacios de la vida de las personas debe ser la contextualización del lo aprendido o de lo que se aprende como herramientas para la vida.

Las Matemáticas como una opción

“Lo esencial es invisible a los ojos” 
Antoine de Saint-Exupéry.

 
Por: Erno Velásquez

  Y no como una expresión como tema interesante y del cual en el aula de clases de las diferentes niveles y modalidades educativos del país y del mundo, es de bastante importancia; llama la atención a cualquier persona y digamos entonces que la enseñanza de esta área del conocimiento llamada Matemáticas como ciencia; está muy relacionada en el entendimiento de los estudiantes; en la práctica académica impartida por los educadores responsables del proceso educativo de los educandos. De allí parte actualmente una gran preocupación de gobiernos y universidades por mejorar la didáctica, que interviene con todos los elementos naturales, culturales y pedagógicos de la asignatura.

  Aunque las Matemáticas son una expresión abstracta (símbolos y signos), el mundo que rodea al ser humano es matemático, está relacionado con su forma de percibirlo, de entenderlo de ir más allá de lo que puede ver; entonces por qué nos limitamos en algunos casos como docentes a impartir clases con el pizarrón como único recurso, más aún el sumar, restar, multiplicar y dividir se convierte en una expresión simbólica y mecánica, es decir, 2 + 2 = 4; que pareciera no tener otro sentido sino el de darle un resultado a este ejercicio, sin embargo es más amplio en el día a día del educando, por eso el contar, comprar, pagar y hasta el lenguaje entre otras opciones cotidianas que aplican las personas en su razonamiento lógico numérico, están relacionadas interdisciplinariamente todas las áreas del conocimiento arte, lengua, sociales, naturales, historia y matemáticas integradas en un sólo aprendizaje, y por tal motivo no podemos ver La Matemática aislada sino que es parte del todo a estudiar, por los sujetos.

  Incorporar el sentido contextualizado de la asignatura de Matemáticas a los estudiantes es primordial y objetivo principal de todo docente; el explorar y activar en sus aulas de clases la imaginación de sus estudiantes en su relación académica, la inquietud que siento como educador y padre por mejorar la aplicación problematizada, donde el niño y la niña pueda socializar los diferentes contenidos del currículo escolar en su cotidianidad.

  En Venezuela existe un proyecto del Ministerio del Poder Popular para la Educación desde el año 2011 llamado Colección Bicentenario: que tiene como fin la entrega gratuita de textos a los estudiantes del país de forma gratuita. Sin embargo ese no es su único objetivo para mejorar el proceso de aprendizaje de los estudiantes de los subsistemas de educación primaria y secundaria del país, la esencia de estos libros es promover la socialización de los contenidos mediante la imaginación y la creatividad relacionando con el aprender haciendo, lo cual favorece la apropiación de los métodos y formas para aplicarlos en la solución de problemas dentro y fuera del aula, los elementos presentes en estos textos son los más modernos, son presentados en contenidos y actividades contextualizados, imágenes más grande y coloridas, textos de mayor tamaño y mayor empleo de gráficas que ilustran las diferentes temáticas.